La cocina, clave en la venta de una casa.

vía: aidandesign.com

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Cuando nos decidimos a vender una casa hay una parte fundamental del inmueble que atrae todas las miradas: la cocina. Su aspecto, su estado y el equipamiento pueden modificar significativamente el precio final de la venta. En muchas ocasiones, presentar al vendedor una cocina en condiciones óptimas no requiere grandes reformas, tan solo con algunos pequeños cambios podemos mejorar considerablemente su imagen y con ello nuestras expectativas de venta.

Hay que tener claros los objetivos perseguidos. Lo ideal es conseguir una cocina que se vea y se sienta limpia y fresca, espaciosa y luminosa, decorada con buen gusto y moderna. En definitiva, una cocina acogedora y que ofrezca signos de actividad pero sin estar desordenada. Ahora que lo tenemos claro, ¿cómo vamos conseguirlo?

En primer lugar, una de las mejores inversiones que podemos hacer en la cocina es encargar una limpieza profesional que nos asegure un aspecto impecable hasta en el último rincón. Otro punto muy importante es prestar una gran atención a los olores, eliminando restos de comida, basuras y todo aquello que potencialmente pueda ser causa de un mal olor. Si la pintura está en mal estado, será el momento de valorar dar una capa nueva. Con un coste relativamente bajo nuestra cocina ya lucirá una nueva cara.

Hay que cambiar nuestra visión, la cocina la preparamos para vender no para usarla. Por tanto, todas las acciones deben ir encaminadas a mejorar la imagen de la cocina para que el futuro comprador la encuentre atractiva. Hay que mantener las ventanas despejadas y limpias, eliminando todo aquel adorno que no sea necesario. Es importante despejar también los sitios de trabajo como encimeras y muebles, ocultando todos los utensilios de cocina excepto una cafetera y una tostadora.

vía: crbs.co

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El último toque lo daremos a los armarios, despensa y estanterías que deberán estar bien organizados, con sus contenidos perfectamente ordenados. Habrá que retirar todo aquello que no sea necesario o parezca excesivo. En cuanto al fregadero, se aconseja cambiar la grifería si está obsoleta o darle brillo, revisar el correcto funcionamiento de los desagües y por supuesto, retirar todos los productos de limpieza de la vista.

Finalmente, distribuiremos algunos adornos y elementos decorativos como nuevos y elegantes toallas de cocina, algún centro con flores o frutas y también podemos colocar unos pocos libros de cocina. Con estos sencillos pasos y sin hacer grandes inversiones, nuestra cocina estará lista y en perfecto estado para la venta. Ahora solo faltará que al comprador le guste.

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